El Matrimonio, figura de Cristo y la iglesia.

Efesios 5.21-33 (RVR60)
21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.
22 Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;
23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.
24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.
25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,
26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,
27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
28 Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
29 Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia,
30 porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
31 Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.
32 Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia.
33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.

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de compositordemente

4 comentarios el “El Matrimonio, figura de Cristo y la iglesia.

  1. ¿Y si no quiero someterme a mi marido?
    Porque respetarle le respeto y le quiero, pero no es mi dueño ni me manda no soy su criada. ¿ya no soy una buena mujer?
    Someteros a vuestros maridos ¿de que sirve si me ama como a si mismo si me siento sometida?

  2. Yo soy cristiana, y como tal, acepto la Biblia como la palabra de Dios. Si voy a cuestionar la Biblia, no soy cristiana, y si no soy cristiana, no tiene relevancia lo que diga de la Biblia, ya que la palabra de Dios no mora en mí, ni tampoco Jesús.
    Ahora, a quien se diga seguidor de Jesucristo, le recuerdo la siguiente escritura
    “El que dice: yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él” (1 Juan 2:4-5)
    El hombre es diferente de la mujer: Dios creó al hombre a su imagen y semejanza, y creó a la mujer a imagen del hombre (1 Timoteo 2:12-15). Dios nos dio diferentes roles también, y eso es FIGURA de la mujer y la iglesia: Cristo es el marido, la Iglesia la mujer.
    Quizás Cristo no quería recibir latigazos, ni ser crucificado por mi pecado, pero lo hizo porque me AMA, nos AMA. De la misma forma, quizá los maridos de muchas mujeres no querían partir a la guerra, pero lo hicieron para proteger a su familia, porque las AMABAN.
    El verbo amar, es un verbo que por su raíz no tiene significado por sí sólo, sino que requiere de una acción, es decir otro verbo, que lo acompañe para darle un sentido completo. Dios nos AMÓ de tal manera, que DIO a su único hijo por nosotros. “25 Maridos, AMAD a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se ENTREGÓ a sí mismo por ella”
    “22 Las casadas estén SUJETAS A SUS PROPIOS MARIDOS, COMO AL SEÑOR;
    23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. ”
    Si el hombre no se entrega por su mujer, y por su familia, no la ama.
    Si la mujer no está sujeta a su marido, no está sujeta a Dios.
    Cada una de nosotras, y cada uno de vosotros, tiene la opción de aceptar el sacrificio de Cristo en la cruz, y ser limpio de pecado, NO para SEGUIR transgrediendo, como los gentiles, no para seguir PECANDO: sino para ser santificados en el amor de Cristo, en el AMOR de Cristo, es decir, realizando acciones que completen ese verbo que sean acorde a su palabra, a su enseñanza.
    Juan el bautista dice hablando de Jesús en Mateo 3:11 “Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado no soy digno de desatar, es más poderoso que yo; él os bautizará en espíritu santo y fuego.” Quizás algunos consideren humillante desatar el calzado del Mesías, ese era uno de los trabajos más despreciados, sin embargo Juan el bautista, a quien Jesús define en Mateo 11:11 como el mayor que se ha levantado de los que nacen de mujer, no se creía digno de hacer este trabajo. Si nuestros maridos son figuras de Cristo, ¿Cuánto debe hacer la Iglesia por él? La Iglesia debe someterse a la voluntad de Dios: para eso es la Biblia; santificarse, primeramente por el sacrificio de Cristo y luego manteniéndose en la palabra de Dios; velando, orando.
    1 Juan 5:3 “Pues este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos”

    Espero haber sido una luz y contribuir a la obra de Dios, y deseo de todo corazón que todos procedamos al arrepentimiento de nuestras viejas costumbres y malos hábitos.
    Dios los bendiga

    Samantha

  3. Hola, gracias Samantha por tu post porque es una excelente respuesta a lo que dice Anita, además nos recurdas escrituras claves para entender la entrada y comprender a que se refiere Dios cuando nos da una orden 😉

    abejita: lo antes posible 😉 gracias 😉 al parecer es difícil obtener opiniones sobre las escrituras 😦 será porque al leerlas ya no pueden negar su mala conducta? Saludos y Bendiciones

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